
Un recluso incardinado en el epígrafe 91.3, que se reserva para los presos más peligrosos de Villahierro, roció esta mañana con lejía a dos funcionarios de la prisión, uno de los cuales ha tenido que ser ingresado en el Hospìtal de León. Los hechos han ocurrido a primera hora de la mañana, en el transcurso de las labores habituales. Fue a la hora del recuento, cuando el recluso que lo ha protagonizado dejó apagada la luz de la celda y se negó a encenderla. Ante su actitud, los funcionarios tuvieron que abrir la puerta y entrar al interior del habitáculo, donde fueron recibidos con un chorro de lejía en los ojos, que ha provocado heridas graves a uno de ellos, a esta hora atendido en el hospital de León. La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP) lamenta lo ocurrido y lo achaca a la falta de profesionales, pese a que se incorporan a la plantilla 46 alumnos en prácticas, que a criterio del sindicato, no son suficientes para hacer frente a las necesidades del centro. Critica el sindicato la política del Ministerio del Interior en materia penitenciaria y recalca la necesidad de más recursos.

